¿Por qué se taponan los oídos en el avión?
Entiende la presión en cabina y el taponamiento de oídos, las acciones sencillas que puedes probar y los síntomas que requieren atención médica.
Los oídos suelen taponarse en un avión porque la presión del oído medio difiere de la presión en cabina. Esta cambia durante el ascenso y el descenso, y el aire detrás del tímpano no siempre se ajusta con suficiente rapidez. Puedes notar sensación de oído tapado, audición amortiguada o dolor.
Las molestias leves suelen ceder, pero el dolor intenso o una pérdida repentina de audición no deben descartarse automáticamente como un efecto normal del aterrizaje. Entender el mecanismo ayuda a elegir acciones sencillas y reconocer circunstancias que debes consultar con un profesional sanitario antes de viajar.
Cómo se iguala la presión
El oído medio conecta con la zona posterior de la nariz y la garganta a través de la trompa de Eustaquio. Esta se abre al tragar o bostezar y permite igualar la presión. Si no ocurre con suficiente rapidez, la diferencia de presión actúa sobre el tímpano.
Un resfriado, una congestión nasal importante o una inflamación pueden reducir la eficacia de este mecanismo. Por eso, el mismo vuelo puede resultar cómodo para una persona y doloroso para otra. El ruido del motor por sí solo no explica esta sensación de taponamiento relacionada con la presión; los tapones habituales para reducir el ruido no sustituyen la compensación de presión.
Qué puedes probar durante el ascenso y el descenso
Empieza por tragar y bostezar con frecuencia. Masticar chicle puede ayudar a una persona adulta que pueda hacerlo con seguridad. Intenta permanecer despierto durante el ascenso y el descenso, cuando de otro modo tragarías de forma menos consciente.
Otra opción es intentar exhalar suavemente con la boca cerrada y la nariz tapada con los dedos. Hazlo con suavidad: no soples con fuerza ni sigas intentándolo repetidamente a pesar del dolor. Si tienes un problema de oído, has pasado por una intervención reciente o tienes dudas, consulta de antemano si esta técnica es adecuada para ti.
No introduzcas objetos en los oídos ni improvises compresas calientes con material de la cabina. Avisa a la tripulación si aparece dolor intenso o te encuentras mal.

Cuándo consultar antes de viajar
Pide consejo individual antes del viaje si tienes una infección de oído, nariz o senos paranasales, congestión intensa, una intervención reciente en el oído o antecedentes de vuelos dolorosos. Consulta si conviene aplazar el viaje y qué acciones se ajustan a tu situación.
Los medicamentos para la congestión tienen contraindicaciones y restricciones. Evita elegir un producto a partir de una pauta universal de internet para «antes de aterrizar». Consulta con un profesional sanitario o farmacéutico sobre enfermedades previas, embarazo e interacciones con otros medicamentos.
Un bebé necesita una preparación aparte con su pediatra; no se le pueden aplicar sin más las técnicas y los medicamentos de adultos. Las comprobaciones organizativas se explican en nuestra guía sobre el primer vuelo con un bebé.
Qué hacer después de aterrizar
Valora la intensidad de los síntomas y si están cambiando, en lugar de fijarte solo en la sensación de taponamiento.
| Situación | Acción |
|---|---|
| Las molestias leves están cediendo | Observa la evolución |
| El taponamiento o la audición amortiguada duran varios días | Pide una cita médica |
| Pérdida repentina de audición, dolor intenso, vértigo o sangrado | Busca atención médica sin demora |
No esperes varios días ante una pérdida repentina de audición o síntomas intensos. Un profesional sanitario determina la causa; la duración del vuelo no.
Mantén flexible el primer día, especialmente después de un trayecto incómodo. Nuestra guía para equilibrar desplazamientos y descanso explica cómo reservar tiempo para traslados y pausas por separado.
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